Cómo lo curamos



Cuando se realiza el tratamiento

El movimiento y acumulación de fosfonatos en el árbol depende de su fisiología, fenología y momento de aplicación. Aunque el tratamiento se puede realizar en cualquier época del año, es mas eficaz en primavera y otoño por ser periodos simultáneos con las épocas de actividad del hongo en la raíz. Así:

En Primavera:
Es mas eficaz hacer el tratamiento durante los meses de Marzo, Abril, Mayo y Junio para asegurar la localización del producto en los tejidos de la raíz en un momento en el que todavía el deterioro causado en las raíces absorbentes por el hongo, no es muy acusado. Realizando el tratamiento cuando la actividad vascular del árbol es importante, se consigue que el producto fluya con rapidez hacia las hojas a través del xilema, recirculando éstas una proporción importante hacia las raíces, vía floema. Otra parte del producto se estaciona en las hojas hasta su expansión total en verano, ejerciendo posteriormente los nuevos brotes la función de transporte de dicha porción de fosfonatos hacia la raíz.

Así, aunque la acumulación de fosfonatos en las raíces durante la actividad del patógeno en primavera suele estar por debajo del nivel crítico necesario para el control total de la actividad patológica, este tratamiento inhibe el metabolismo del fósforo, potencia las defensas biológicas del árbol (síntesis de las fitoalexinas) y reduce de manera muy relevante los efectos de la patología.

En Otoño e invierno:

En cambio, cuando las inyecciones al tronco se aplican a la conclusión del crecimiento estival de los brotes (Septiembre, Octubre, Noviembre, Diciembre), los fosfonatos se acumulan por encima de los niveles críticos en las raíces absorbentes (que durante esta etapa del desarrollo fenológico se convierten en el sumidero más poderoso del árbol) manteniéndose durante más de cinco meses en reservorio tras la inyección, originando una barrera que impide la interacción entre el patógeno y el huésped.


Cómo se realiza el tratamiento

1.    El tratamiento consta habitualmente de una aplicación que se puede realizar en primavera (Marzo a Junio), ó en otoño e invierno (Octubre a Diciembre), con una dosificación ó número de inyecciones necesarias por árbol enfermo, que depende del perímetro del tronco. Así:
 
2.    Un año después de la primera aplicación, de primavera, de otoño ó de invierno, conviene observar la condición vegetativa del árbol tratado. Este debe haber mejorado la brotación y aumentado la foliación y floración. Caso de que la mejora no sea evidente, se debe repetir nuevamente la aplicación como tratamiento recordatorio.

3.    Se deben retirar los conectores inmediatamente después de que la inyección haya sido absorbida en su totalidad, para facilitar la cicatrización de la perforación y evitar la entrada de insectos, hongos aéreos, etc.




Administración de la inyección




1.   Perforar el tronco con la ayuda de un taladro autónomo, utilizando una broca para metal de 6,5 mm, introduciendo esta en el tronco con una inclinación hacia el suelo de 10º aprox. La zona del fuste donde realizar las perforaciones, será la que nos permita trabajar con mayor comodidad, siempre en puntos donde observemos la madera más sana y activa, debiendo quedar aproximadamente a la misma altura del suelo, y repartidas equidistantemente por todo el perímetro del tronco. La perforación debe de atravesar la corteza y profundizar 1,5 cms. aprox., y realizada con movimientos de vaivén, para poder sacar al exterior paulatinamente la madera que se va cortando, evitando que esta se atasque en el fondo, hecho que impediría una correcta absorción.

2.   Introducir la sección más larga del conector en la perforación, teniendo en cuenta que debe quedar una cámara de aire entre el extremo del conector introducido y el final de dicha perforación, para que la absorción del producto se produzca fácilmente. Basta dar unos ligeros golpes con un martillo de nylon en el codo del conector procurando que la boca de su sección más corta, se inserte en el dispositivo InBag, y esté orientada hacia el suelo.

3.   Conectar mediante presión hacia arriba la boca del conector con el botón/corchete de plástico del InBag, girando este unos cms. a modo de rosca, hasta que la bolsa quede perfectamente encajada.

4.   Una vez absorbidas las inyecciones, (desde minutos a horas/dias según la tasa de transpiración del árbol y el estado fisiológico de los vasos perforados), se retira el dispositivo InBag separando el botón/corchete del conector, removiendo posteriormente este último ayudándose si fuera necesario de unos alicates. Si alguna inyección se absorbe muy lentamente (días) dejarla hasta su absorción total. Si no se absorbe absolutamente nada, esperar al menos una semana, y hacer una nueva perforación a unos cms. de la anterior pues se puede haber perforado una zona necrosada sin circulación vascular.

5.   No dejar pasar mucho tiempo desde la absorción de la inyección hasta la retirada de la misma con el conector, para facilitar la cicatrización de la perforación realizada.


Dósis